22 febrero 2012

2 El séptimo mandamiento

¿Qué importan los otros nueve?
Si se toma en cuenta el séptimo mandamiento, no tengo, no tenemos, ninguna oportunidad.

Ese es el pasatiempo favorito, de día y de noche, y en todos lados.

05 noviembre 2011

3 La fe convence


La fe tiene maneras más fuertes de convencer que la oración.
Tentación de tentación.
Madero de sus pesadillas,
ojos de pecado,
el velo sobre su cabeza no hace
más que reafirmar un deseo más
fuerte de saber que es prohibido,
que sus labios son prohibidos,
que su lengua es prohibida,
que su boca sea prohibida,
y aún llevarme tan cerca del cielo.

30 octubre 2011

3 Vale la pena

  Vale la pena manejar rápido, y exceder el límite de velocidad.
  Vale la pena arriesgarse a ser descubierto.
  Vale la pena perder la vida eterna.
  Vale tanto la pena que me agotes,
   que me toques, que me obligues a explotar.

  Que dudo que haya mejor paraíso que éste.
  Vale tanto la pena, que me seguiré arriesgando

27 octubre 2011

0 Forastero


   Me gusta el western, las películas romantícas y las películas eróticas.
   Me gusta agotarme viendotes,
   que me falle la vista, que dispares con tu mirada.
 
   Me gustas con chaparreras, vaquera o bandolera.
   Me gusta tu sonrisa y tu coqueteo,
   suficiente para lograr,
   que el forastero pase por el pueblo, muriendose de sed.

20 octubre 2011

0 Si existe la madre perfecta

                                               
                                                    Si existe la madre perfecta.
                           Con sus cualidades, fotógenica, de mente abierta y practicante del incesto.
                                      ¿Sus defectos?
                                      Ellos son lo mejor de ella.

0 Me gusta el rosa

   
    Me gusta cuando te vistes y cuando te desvistes.
    Cuando estas seria y cuando sonríes.
    Cuando te bañas y cuando te ensucias.
    Me gusta cuando me quieres, y cuando me odias.

   Pero nada me gusta más que el rosa.
   Y que mis besos se agazapaen, se arrinconen, se dirigan, allí

14 octubre 2011

0 Yo no iba a Japón

                               Llegué temprano al aeropuesto, con mi maletín de cuero, con mi traje oscuro
                               debidamente planchado, con la corbata centrada, con la formalidad llevada
                               en el bolsillo izquierdo del pantalón.

                               De pronto le ví.

                               No necesité de mucho. Ni saber de que color era su alma, porque estaba
                               seguro que era del mismo colo que el mío. No la desnudé con la mirada,
                               porque mis ojos tenían más que rayos equis. No necesitaba saber de que
                               color eran sus pezones, porque eran del color que me argadarían.
                               No me interesaba saber de que color era sus panties, porque sus piernas
                               eran tan blancas.

                               Era tan linda, verla allí, compartir algunos minutos mientras mi vuelo llegaba,
                               platicar unas palabras, mezclar miradas fuertivas, un pequeño
                               chiste malo, mi tarjeta y me llamas o me escibres, ella su red social tan rara,
                               todo eso, me hizo pensar, que yo nunca me había arriesgado por nada,
                               que mi jubilación le faltaba 30 años, que no estaría mal cambiar la rutina.                              

                     
                        -Señor, su vuelo es a las 8:15, puede acercarse al aréa de arribo, por favor?
                        -Lo siento, cancele, no tameré ese avión.

                        -Señorita, un boleto a Japón.

07 octubre 2011

0 Mis sueños no siempre se hacen realidad

    Mis sueños no siempre se hacen realidad.
    Si acaso, se vuelven fotos.
    Me gusta subir el Everest de tu cuerpo,
    bordear tus froneras,
    y, sobre todo,
    penetrar
    lo más al centro de tu cuerpo,
    y compartir latidos y temperaturas.

   Mientras quieras.

   Si no,
   que llueva.

06 octubre 2011

0 Llegará la hora de entregar las cuentas


Eres la mujer que juega conmigo,
de nombres falsos, de
sonrisas cómplices,
con ganas de volar.




Eres la mujer deseada, que disfruto
pero no tendré jamás.

Eres la mujer de mi mejor amigo,
la novia del gángster,
la esposa del jefe de policía,
la amante de mi padre,

eres la mujer que se divierte cuando miente
día a día, tejiendo una teleraña de mentiras
cada vez más estirada.



Tus labios creen que guardarán el misterio mucho
tiempo,
pero el hilo
está a punto de romperse, a punto de romperse.

Eres la mujer prohibida, y pronto,
tendré que entregar cuentas, mientras tú,
tan lejos,
vuelves a hilar con tu sonrisa, con tu mirada
y con el corazón punzante de tus piernas.



Tengo guardados en la boca,
mil besos que no caducan, que se reciclan,
mucha sed,
y un montón de estrellas, para tí.

Por si las quieres.

01 octubre 2011

0 ¿Cómo?

    ¿Cómo explicarle a los amigos del trabajo, que hay que llegar temprano a casa?
    ¿Que no hay tiempo para ir por dos cervezas al bar?
    Que hoy no.
    Ni mañana.
    Ni nunca.
    Mientras llegue temprano a casa.
    Estaré ocupado, muy ocupado.
    Después de cenar.

0 Hay cada loco suelto que cree que ama


   Hay cada loco suelto que cree que ama.
   Hay cada loco suelto que cree que esta dispuesto a trabajar ocho horas.
   Que cree que hay vida más allá de la muerte.
   Que piensa que existe el amor, que la vida tiene sentido.
   Hay cada loco suelto que piensa que besa a su mujer con pasión,
   y que se vierte tanto porque esta relacionado con el cariño.
   Si supiera ese loco que no es el único.
   Si todos tuvieramos a su mujer, todos estaríamos locos.