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20 octubre 2011

0 Si existe la madre perfecta

                                               
                                                    Si existe la madre perfecta.
                           Con sus cualidades, fotógenica, de mente abierta y practicante del incesto.
                                      ¿Sus defectos?
                                      Ellos son lo mejor de ella.

07 octubre 2011

0 Mis sueños no siempre se hacen realidad

    Mis sueños no siempre se hacen realidad.
    Si acaso, se vuelven fotos.
    Me gusta subir el Everest de tu cuerpo,
    bordear tus froneras,
    y, sobre todo,
    penetrar
    lo más al centro de tu cuerpo,
    y compartir latidos y temperaturas.

   Mientras quieras.

   Si no,
   que llueva.

26 enero 2011

0 Un beso por un beso.

Una mirada por una mirada.
Una sonrisa por una sonrisa.
Un saludo por un saludo.
Un nombre por un nombre.
Un par de alas por un par de alas.
Un correo por un correo.
Un saludo por un saludo.

04 noviembre 2010

2 Trapeó el suelo conmigo

Yo me esforzé.
Le hacía el amor tan violentamente como podía.
Me amanecí tantas veces, aunque fuera al trabajo
en peores condiciones que un zombie.

Disfrutaba sus pechos, sus piernas volando,
su parte más blanda que me recibía
gustosa, y siempre pedía más.

09 octubre 2010

0 Princesa Sadomasoquista


Aquí estoy con los grilletes puestos
mi princesa.
Tu eres reina, princesa, dueña, torturadora, látigo,
mordida, pinzas, guantes, patadas.


Yo soy tu bufón, tu muñeco inflable, tu espalda
para azotar, tu esclavo, tu rehén.

Amo que me tortures, que me digas que solo soy un juguete
de tus antojos destructivos, autodestructivo, que gozes con mi
dolor, que mis gritos lleven alas y vayan y vuelen y se depositen
cerca de tu clítoris.

Me gusta que me azotes, que me pegues, que látigues
mi miembro que se atreve a retar a la maestra.
Gólpealo, muerdelo, castígalo, písalo, hazle lo que quieras.

Mi cuerpo es tuyo para amarrarme para matarme para atravezarme
con una lanza si quieres, si eso te gusta, pasa una soga por mi cuello,
déjame sin arie, si puedo ver tu pezón erecto, ahógame en la tina,
cuelgame del techo de un mínusculo cable de acero. Córtame en pedazos
pequeños, riega mi sangre.

Mátame.

Pero no seas ingrata. No te vayas a olvidar de, lo que quede de mí,
darle un beso.